Mujer, trabajo y biodiversidad con semillas orgánicas

Mujeres trabajando en el campo

¿Te gustaría saber cómo las mujeres pueden mejorar su trabajo y su vida a través de las semillas orgánicas? ¿Te interesa conocer cómo las semillas orgánicas pueden ayudar a preservar la biodiversidad y el medio ambiente? En este artículo, te voy a contar cómo mujer, trabajo y biodiversidad con semillas orgánicas son conceptos que están estrechamente relacionados y que pueden generar cambios positivos en la sociedad.

Agricultura: Desafíos para la vida humana 🌱

La agricultura es una actividad fundamental para la vida humana, que nos provee de alimentos, materias primas y servicios ecosistémicos. Sin embargo, la agricultura también es una actividad que enfrenta grandes desafíos, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo, la escasez de agua, la contaminación, la dependencia de insumos externos y la concentración de la propiedad y el mercado.

En este contexto, las mujeres juegan un papel clave, ya que son las principales productoras de alimentos del mundo, especialmente en los países en desarrollo, donde representan el 43% de la mano de obra agrícola. Las mujeres también son las principales cuidadoras de la biodiversidad, ya que conservan, reproducen y comparten las semillas que son la base de la agricultura y la alimentación.

Sin embargo, las mujeres también son las más afectadas por las desigualdades y las injusticias que se dan en el ámbito agrícola, como la falta de acceso a la tierra, el crédito, la tecnología, la formación, el mercado y la participación. Estas barreras limitan su capacidad de generar ingresos, mejorar su calidad de vida y contribuir al desarrollo sostenible.

Por eso, en este artículo queremos mostrar cómo mujer, trabajo y biodiversidad con semillas orgánicas son conceptos que están estrechamente relacionados y que pueden generar cambios positivos en la sociedad. Para ello, vamos a explicar qué son las semillas orgánicas, por qué son importantes para la biodiversidad y para el medio ambiente, y cómo las mujeres pueden producir, conservar y comercializar semillas orgánicas. También vamos a presentar algunos ejemplos de mujeres que han logrado mejorar su trabajo y su vida a través de la agroecología, la formación, la educación y la organización colectiva.

Qué son las semillas orgánicas y por qué son importantes para la biodiversidad y para el medio ambiente

Las semillas orgánicas son aquellas que se producen sin el uso de agroquímicos, transgénicos, irradiación o ingeniería genética. También se obtienen a partir de variedades locales, nativas o criollas, que son aquellas que se han adaptado a las condiciones ambientales y culturales de cada lugar, y que tienen una gran diversidad genética.

Las semillas orgánicas son importantes para la biodiversidad y para el medio ambiente por varias razones:

  • Mantienen y enriquecen la diversidad genética de las plantas, lo que les permite resistir mejor a las plagas, las enfermedades, el estrés hídrico y el cambio climático.
  • Favorecen la diversidad de los ecosistemas, al fomentar la rotación de cultivos, la asociación de plantas, el uso de abonos verdes y el manejo integrado de plagas.
  • Protegen la calidad del suelo, al evitar la erosión, la compactación, la salinización y la pérdida de materia orgánica y nutrientes.
  • Preservan la calidad del agua, al reducir la contaminación por nitratos, fosfatos, pesticidas y metales pesados.
  • Mitigan el cambio climático, al capturar y almacenar carbono en el suelo y la biomasa, y al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Cómo las mujeres pueden producir, conservar y comercializar semillas orgánicas, y qué ventajas les aporta

Las mujeres pueden producir, conservar y comercializar semillas orgánicas de diferentes formas, según el contexto y las necesidades de cada una. Algunas de estas formas son:

  • Producir semillas orgánicas en sus propias parcelas o huertos, siguiendo las técnicas de la agroecología, como la selección, el aislamiento, la polinización, la cosecha, el secado, el almacenamiento y el etiquetado de las semillas.
  • Conservar semillas orgánicas en sus propias casas o en bancos comunitarios de semillas, donde se guardan, se intercambian y se prestan las semillas entre las familias y los vecinos, siguiendo los criterios de calidad, pureza, viabilidad y adaptabilidad de las semillas.
  • Comercializar semillas orgánicas en mercados locales, ferias, tiendas o redes de distribución, donde se venden, se compran o se donan las semillas, siguiendo los principios de la economía social y solidaria, como la equidad, la transparencia, la participación y la responsabilidad.

Estas formas de producir, conservar y comercializar semillas orgánicas les aportan a las mujeres varias ventajas, como:

  • Mejorar su trabajo, al reducir los costos de producción, aumentar los ingresos, diversificar las actividades y generar valor agregado.
  • Mejorar su vida, al mejorar su alimentación, su salud, su educación, su autonomía y su autoestima.
  • Mejorar su entorno, al mejorar la biodiversidad, el medio ambiente, la cultura y la sociedad.

Ejemplos de mujeres que han logrado mejorar su trabajo y su vida a través de la agroecología, la formación, la educación y la organización colectiva

A continuación, vamos a presentar algunos ejemplos de mujeres que han logrado mejorar su trabajo y su vida a través de la agroecología, la formación, la educación y la organización colectiva, usando las semillas orgánicas como herramienta de empoderamiento. Estos ejemplos están basados en fuentes de la SERP, que puedes consultar para obtener más información.

  • Un ejemplo es el de las mujeres de la Red de Guardianas de Semillas de Vida, una organización que agrupa a más de 200 mujeres campesinas de Colombia, que se dedican a producir, conservar y compartir semillas orgánicas de maíz, frijol, quinua, amaranto y otras especies. Estas mujeres han logrado recuperar y valorar el conocimiento ancestral de las semillas, mejorar su seguridad y soberanía alimentaria, generar ingresos a través de la venta de semillas y productos derivados, y fortalecer su liderazgo y participación en sus comunidades.
  • Segundo ejemplo es el de las mujeres de la Asociación de Mujeres Productoras del Campo (AMPROCAM), una organización que reúne a más de 100 mujeres indígenas y campesinas de México, que se dedican a producir, conservar y comercializar semillas orgánicas de hortalizas, frutas, flores y plantas medicinales. Estas mujeres han logrado mejorar su calidad de vida, su salud y su nutrición, acceder a créditos y capacitaciones, crear una marca colectiva de semillas y productos orgánicos, y defender sus derechos y su territorio.
  • Un tercer ejemplo es el de las mujeres de la Red de Semillas Libres de Abya Yala, una organización que integra a más de 500 mujeres de 15 países de América Latina y el Caribe, que se dedican a producir, conservar y difundir semillas orgánicas de variedades locales, nativas y criollas. Estas mujeres han logrado preservar y enriquecer la biodiversidad, la cultura y la identidad de sus pueblos, formarse y educarse en temas de agroecología, semillas y género, incidir en políticas públicas favorables a las semillas libres, y tejer redes de solidaridad y resistencia.

Estos son solo algunos ejemplos de mujeres que han logrado mejorar su trabajo y su vida a través de las semillas orgánicas, pero hay muchos más en todo el mundo. Estas mujeres son un ejemplo de cómo mujer, trabajo y biodiversidad con semillas orgánicas o semillas naturales pueden ser una alternativa para construir un mundo más justo, más sostenible y más feliz.

Mujer, semillas y biodiversidad – economía campesina en santanderes, Colombia

La mujer y la conservación de las semillas en la agenda 21

Lee este articulo que es muy interesante:

https://www.fao.org/3/x0227s/x0227s10.htm

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